Fatiga mental, disminución de la capacidad intelectual, pérdida de memoria, dificultad de atención, abulia, cansancio habitual, disminución del rendimiento orgánico, síndrome de sobrecarga, pérdida del apetito, desnutrición, situaciones de estrés o surmenage, neoplasias, hepatopatías, enfermedades infecciosas, convalecencias, anemias.
